Ir al contenido principal

Entradas

Destacados

El ascenso de los caídos

 Por un instante, mi mirada se desvió hacia el azul del firmamento que colmaba el cielo de verano. Recordé toda mi infancia. Perdí de vista el largo martillo de guerra que pendía, amenazante, sobre mi vida. No pude ignorar que todo a nuestro alrededor seguía como si nada. Las nubes flotaban con un solemne pesar, empujadas por el viento del este. Aquella bestia, agotada, se detuvo. Parecía notar que mi atención se había desviado. No se volteó hacia arriba, pero pude darme cuenta de que sus ojos buscaron el cielo a través de los míos. Mi voluntad se tensaba contra la inminencia de la muerte. Cada músculo de mi cuerpo sigue impávido por debajo de la armadura, por detrás del escudo; revestidos por el mineral templado en los fuegos de mis antepasados. El abuelo de mi padre había luchado hasta el hartazgo con los predecesores de esta bestia incansable e infernal -aún mantenía su martillo apuntando a mi cabeza-. A lo largo de toda mi vida me han preparado para este preciso momento. Ca...

Entradas más recientes

Imagen

Lo que nunca se enfría